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Caso

HOWME: mi primer certamen y lo que gestión puso sobre la mesa

César Segura Medina5 min de lecturaInnovación · Salud · Viabilidad financiera

Sin el análisis financiero, HOWME era un aparato interesante; con él, era una propuesta que se podía vender.

Todo empezó en un salón, no en un laboratorio. Tomamos la optativa de Innovación con el profesor Joel Luévano Guzmán, y de su materia salió nuestra participación en InnovaTecNM 2026. Era mi primer certamen de este estilo. Él nos dio las bases: sostener una idea con fundamentos tecnológicos y no solo con entusiasmo.

Lo demás pasó en mesas de cafetería. Lo más difícil de un certamen así es dar con una innovación que valga la pena: revisamos varias problemáticas sociales, hicimos estudios de mercado y, siendo honesto, intentamos diferenciarnos tanto que por momentos nos perdimos. Todavía no entendíamos que la innovación no se mide por lo futurista o lo complejo, sino por qué tan bien responde a un público, a un segmento y a una zona.

Nos quedamos con un problema: nadie mide su estrés de verdad. Cuando alguien dice que está estresado, el diagnóstico casi siempre sale de lo que describe o de señales indirectas, como la frecuencia cardiaca de un reloj. HOWME propone medirlo en el cuerpo. El HOW alude a las hormonas: un dispositivo portátil, con forma de pequeño robot, que mide cortisol y lactato en saliva o sudor y guarda cada medición para que veas tu historial. El estrés deja de ser “ando cansado” y se vuelve una tendencia que puedes leer.

Éramos cuatro, y cada quien cargó una parte. Arely Salas, de Ingeniería Electromecánica, hizo la validación que sostenía todo lo demás: comprobar que la tecnología existía y que de verdad se podía aplicar al estrés. Jesús Álamo, de Mecatrónica, se encargó del microcontrolador y de encontrar biomarcadores que se adaptaran y pudieran conectarse a él. Frida Aylin Robles Albarrán estuvo conmigo en todo momento; vio nacer el proyecto y, juntos, desde Ingeniería en Gestión Empresarial, medimos la viabilidad financiera y definimos a quién se le vende.

En el certamen se respiraba la idea de que las ingenierías “más complejas” hacen los proyectos y gestión solo los presenta. No fue así.

Sin el análisis financiero, HOWME era un aparato interesante; con él, era una propuesta que se podía vender.

Frida y yo armamos el Lean Canvas, las 5 C de la mercadotecnia y un modelo de ingresos híbrido: el dispositivo, una suscripción a la app y licencias para empresas. Dividimos el mercado en trabajadores, estudiantes y deportistas, y aterrizamos los costos: $720 MXN por unidad, $540 con compras de mayoreo y cerca de $2,500 por prototipo de validación, con una proyección financiera sobre un presupuesto anual de $2.9 millones. En madurez, alcanzamos un IRL 4. Yo además armé la interfaz del software con vibe coding, programando con IA como copiloto.

El momento clave llegó cuando caímos en cuenta de que el prototipo, por sí solo, necesitaba un financiamiento que no teníamos. Los insumos de los biosensores eran demasiado caros, y en el campus ni siquiera existe la especialidad en biotecnología. Así que cambiamos el enfoque: nos centramos en la calidad, en la aplicación y en desarrollar el software. Nuestro MVP terminó siendo un microcontrolador que mide la temperatura cutánea. Ahí entendimos de golpe lo que antes no: puedes tener una buena idea, pero las circunstancias también son parte del proyecto.

Éramos 30 proyectos divididos por categorías; el nuestro, en Salud. Varios traían desarrollo de certámenes anteriores o propuestas heredadas. Nosotros empezamos desde cero, y nos quedamos en la etapa local. Nos faltó probar la idea en otros terrenos para ganar credibilidad y buscar una prepatente.

Me llevo tres cosas. Que colaborar con otras disciplinas cambia cómo piensas un proyecto: en esa mesa nadie sabía todo, y por eso funcionó. Que gestión sí suma, y no como adorno de la presentación, sino como la parte que convierte un prototipo en un negocio. Y que la innovación que vale no es la más futurista, sino la que responde a su gente; una TIR sin evidencia técnica es entusiasmo con decimales.

HOWME no se archivó: sigue en nuestro portafolio. Medir hormonas en el día a día todavía no está al alcance en México, pero va a llegar. Y cuando llegue, queremos que HOWME sea el primero en ponerlo sobre la mesa.

Gracias al profesor Joel Luévano Guzmán, nuestro asesor, por darnos las bases para convertir una idea en un proyecto.

Integrantes del equipo HOWME en su stand del certamen InnovaTecNM 2026
Equipo HOWME en InnovaTecNM 2026 · Categoría Salud

Equipo

  • Arely SalasIngeniería Electromecánica · validación tecnológica
  • Jesús ÁlamoIngeniería Mecatrónica · microcontrolador y biomarcadores
  • Frida Aylin Robles AlbarránIngeniería en Gestión Empresarial · viabilidad y mercado
  • César Segura MedinaIngeniería en Gestión Empresarial · viabilidad y software

Asesor: Prof. Joel Luévano Guzmán